sábado, 26 de noviembre de 2011

LÍMITES DEL CONOCIMIENTO Y CONVERGENCIA DE LAS DISCIPLINAS

LÍMITES DEL CONOCIMIENTO Y CONVERGENCIA DE LAS DISCIPLINAS
EN EL CAMPO DE LAS CIENCIAS SOCIALES
Gilberto Giménez Montiel

En la personal, considero que la parte más importante de la lectura es que no debemos encerrarnos en nuestra disciplina y rehusar a la confrontación con las disciplinas de al lado y mucho menos con las disciplinas de las “ciencia duras” o aceptar los estereotipos neopositivistas que califican a las ciencias sociales como “ciencias blandas”, “ciencias embrionarias” o “seudociencias”, ya que, pese a las debilidades que se les imputan, las ciencias sociales imponen cada vez con mayor peso, su presencia en el campo científico.

El autor proporciona un panorama sumario de la variedad y multiplicidad de los paradigmas y teorías en el campo de las ciencias sociales.

Hay una aportación muy interesante, señala que la epistemología de las ciencias sociales tendría que ser una metateoría de la unidad epistemológica de todas las disciplinas que adoptan y aplican dichas teorías y paradigmas en sus trabajos de investigación científica.

4 estilos epistemológicos que enmarcan la variedad de los paradigmas en el campo de las ciencias sociales: interpretativo, empirista, clasificatorio -estos 3 contextualistas- y teorías de las acción –individualista-.

1.- La perspectiva hermenéutica: Se basa en postulados contextuales, ha utilizado sucesivamente paradigmas evolucionistas, difusionistas, culturalistas, semióticos y desconstruccionalistas.

2.- La perspectiva empírico-naturalista: Se caracteriza por su matriz neopositivista, las ciencias sociales tiene por misión explicar los hecho sociales y no comprender el significado que puedan tener para quienes los vivan o los realicen.

3.- El estilo sistemático: Su preocupación es construir un lenguaje especializado con arreglo a un código de referencia.


4.- El estilo espistemológico, propio de las teorías de la acción, encuadra varios paradigmas de investigación centrados en las nociones de actor y de acción. La idea que impera es que las ciencias sociales deberían orientarse a explorar el uso de esquemas mentales.

Para la filosofía individualista de la acción humana, el autor Ludwig Wittgenstein, con su teoría de los juegos de lenguaje -el uso que se hace de una palabra es lo que determina su significado-,

Por otra parte, menciona que son 3 los paradigmas dentro de esta perspectiva epistemológica: el intencionalismo, la teoría de la elección racional y la psicología social cognitiva.

Otro tema que se trata, es la “disputa por el método”, que tenía por objeto definir el ámbito propio de las ciencias sociales en contraposición con el de las ciencias naturales, y culmina con el triunfo del llamado “dualismo metodológico”. El dualismo metodológico se consolida brillantemente con Max Weber, en 1922, quien concluye que se puede escribir historia desde puntos de vista muy diferentes pero igualmente aceptables.

No obstante, en las primeras décadas del siglo XX se impone el monismo metodológico, a raíz del éxito de las ciencias empíricas, que encuentran su origen en el neopositivismo del Círculo de Viena y cuya tesis se resume: la ciencia se propone explicar eventos y no comprender el significado que puedan tener para quien los viva o los realice.

Posteriormente, Hempel acepta que el historiador o el sociólogo no tienen que postular leyes y Kuhn introduce lo social en el corazón de la epistemología. Las ciencias sociales imponen su presencia en el campo científico, retornamos al “dualismo metodológico”.

Finalmente, la historia como punto de convergencia de las ciencias sociales, se propone reconstruir el espacio fragmentado de las ciencias sociales.

El contexto desempeña un doble papel con respecto a los fenómenos históricos: uno explicativo y uno hermenéutico, el contexto asume el papel de “texto social” contra el cual podrían interpretarse las partes.

Consecuencias que señalan los límites del conocimiento:
Imposibilidad de una teoría general acerca de los hechos sociales.
Imposibilidad de enunciar leyes generales transhistóricas en las ciencias sociales.
Imposibilidad de una teoría social formulada en términos hipotético-deductivos a partir de universales lógicos.
El recurso a la ejemplificación sistemática y programada como único criterio de validez empírica.
El recurso a la argumentación natural.
La imposibilidad de argumentar bajo la cláusula coeteris paribus.
La naturaleza tipológica de la mayor parte de los conceptos empleados.

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